Se trata de una receta muy sencilla, pues no podía ser de otra manera, dado mi nivel de cocinillas, pero la limonada ha salido de fábula te lo puedo asegurar!

Una limonada casera refrescante que sienta fenomenal a primera hora de la mañana, en ayunas, y nos prepara para afrontar el día. Además de esto, el limón es rico en potasio y nos aporta gran cantidad de vitamina C que nos ayuda a desintoxicarnos y reforzar el sistema inmunitario entre otros beneficios para la salud.

Con lo que nada, lo dicho, a beber limonada!
Ingredientes

150 g de azúcar blanco
250 ml de agua
250 ml de jugo de limón recién exprimido
15-20 cubitos de hielo

A continuación os decimos como elaborar una limonada casera

Preparamos un almíbar con el agua y el azúcar, calentando la mezcla en un cazo y removiendo hasta el momento en que el azúcar este completamente disuelto. No es preciso que llegue a hervir.
En una jarra de mil quinientos ml (litro y medio), agregamos el zumo de limón, el almíbar y los cubitos de hielo. Remover bien.
Dejamos reposar media hora en el frigorífico.
Servir bien fresquito y a disfrutarlo!
Unos consejos
Si el sabor es demasiado ácido, añade un tanto más de azúcar o bien si lo prefieres como yo, añade un poco más de zumo de limón.
Le podemos incorporar un toque de hierbabuena, canela e incluso comino. Eso lo dejo a tu gusto.
En fin, esto no da para más y ya estoy agobiado de tanto tiempo en la cocina, así que mejor me marcho antes que la vuelva a liar como es mi costumbre.

Antes de irme, una pregunta…

¿Y a ti, como te gusta la limonada, suave o ácida para retorcerse la oreja como a mí?

 

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