Expertos en nutrición aseveran el daño que las “dietas milagro” o dietas engañosas actuales suponen para la salud física y mental de las personas.

¿Alguna vez habrías imaginado desayunar tortilla con bacon, comer entrecot de ternera y ensalada, cenar salmón al papillote y, aun así, tras satisfacer tus sentidos de la vita, el gusto, el olfato y tu apetito, que tu cuerpo estuviera sano y además pudieras bajar de peso?

Sencillamente, no, hoy día no lo podríamos imaginar. No es fácil creer algo así, si tenemos en cuenta que en las últimas décadas nos han bombardeado con la idea de “dietas milagro” basadas en no comer, o comer tan sólo verduras, beber muchísima agua y pasar muchísima hambre corriendo el riesgo de desequilibrar con ello tu salud mental y física.

Pero, pese a que resulte difícil de digerir, como todo en la vida, el campo de la alimentación también evoluciona a una velocidad vertiginosa y los más valorados expertos en nutrición se afanan por ofrecernos alternativas saludables y equilibradas a dichas dietas engañosas cuyos efectos secundarios adquieren una dimensión de impacto en nuestro organismo.

Dieta Cetogénica

Es el caso de la dieta cetogénica, o dieta keto, un modelo nutricional totalmente diferente al conocido hasta ahora y que desde la época en la que se fundó e investigó por el médico especialista en Endocrinología y Nutrición Henry Rawle Geyelin, en 1921, viene cogiendo terreno como alternativa a las dietas convencionales.

La dieta Cetogénica o dieta Keto consiste en la supresión, casi por completo, de los hidratos de carbono, lo que convierte a las grasas en el nutriente energético a utilizar. Al suprimir los hidratos y utilizar las grasas como fuente de energía se entra en un estado denominado cetosis, o lo que es lo mismo, se eleva el número de cetonas en sangre. Este estado es parecido al que el cuerpo experimenta cuando está en ayuno motivado por momentos de descanso ya sea una siesta o las horas nocturnas de sueño.

Numerosos estudios como el publicado en la prestigiosa revista Cell Metabolism abren la esperanza a que las dietas cetogénicas no solo reducen el peso, comiendo de una forma saciante y saludable, si no que parecen mejorar la memoria y la esperanza de vida ya que mejora el perfil lipídico al reducir los niveles de triglicéridos y de colesterol total, los cuerpos cetónicos promueven la ausencia de la sensación de hambre, lo cual fomenta la pérdida de peso sin la habitual sensación de ansiedad, gracias al poder saciante de las proteínas y las grasas, que tardan más en digerirse que los hidratos.

Pongamos un ejemplo de lo que sería un menú diario con una receta cetogénica, en el que se aprecia claramente una buena alimentación sin necesidad de convertir nuestra dieta en vegana o vegetariana, ni de abusar de los hidratos.

 

Desayuno: Huevos revueltos

Ingredientes: 2 huevos, 30g mantequilla, sal y pimienta negra molida

Almuerzo: Pollo guisado con coliflor

Ingredientes: 900 g de muslos de pollo, 60ml de aceite de aguacate, 70g de cebollas picadas, 4 dientes de ajo triturados, 360 g de tomates picados, 150g de pimiento rojo cortado en juliana.

Para acompañar, 400 g de coliflor, ajo en polvo, sal, zumo de 1 limón, 2 cdas de aceite de oliva.

Cena: Aguacates rellenos con salmón ahumado

Ingredientes: 2 aguacates, 175g de salmón ahumado, 175g de crema de queso fresco, sal y pimienta, zumo de 1 limón (opcional)

 

Una mala alimentación puede acarrear serios problemas de salud, como es el caso de las enfermedades cardiovasculares, la obesidad, diabetes sobrevenida; en cambio una dieta adecuada nos da la vitalidad y energía suficiente para nuestra vida, nos ayuda a mantener un peso adecuado, de acuerdo a nuestra edad y estatura, estimula nuestro sistema inmunológico y nos protege de agentes externos invasivos e infecciosos, mejora nuestro rendimiento físico e intelectual, ayuda a combatir el cansancio, protege nuestros dientes, nuestros órganos y, entre ellos, el más grande de nuestro cuerpo que nos aísla de agentes externos, la piel; reduce el riesgo de contraer enfermedades graves como ataques al corazón, ciertos tipos de cáncer , diabetes, etc.…

Tras esta detallada descripción, no es raro pensar que elegir una buena dieta y alimentación es prioritario para nosotros y para todos los que tenemos a nuestro cuidado. Esta dieta nos aporta multitud de beneficios para la salud ya que nos permite la pérdida rápida de peso, elimina la retención de líquidos, reduce los niveles de colesterol «malo» en sangre, reduce los antojos y controla el apetito que provoca el consumo de azúcares, está indicada para controlar las convulsiones y ataques epilépticos, retrasa enfermedades neurológicas (según estudios recientes), es apta para el tratamiento de la Diabetes tipo 2, aumenta el apetito sexual, previene el cáncer ya que hoy día el consumo de azúcares refinados está muy relacionado con el desarrollo de las células cancerígenas.

 

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